La protección de datos y los derechos ARCO son importantes para mantener la privacidad del ciudadano en la era de internet.La gran cantidad de formularios online, tarjetas de puntos, aplicaciones y plataformas de todo tipo en las que introducimos nuestra información personal resulta inquietante para muchos usuarios. Fecha de nacimiento, tarjeta de crédito, dirección postal, situación laboral… Una cantidad de información que, aunque facilitamos voluntariamente por situaciones concretas, podemos querer que las empresas no conserven en adelante. La protección de datos se ha vuelto una obligación en la era de internet, por lo que conviene conocer los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición) y las vías para que las empresas eliminen nuestros datos si así lo deseamos.

El derecho de acceso permite al usuario conocer (de manera gratuita) la información personal que una empresa dispone de él y cómo va a tratarse. El derecho de rectificación da pie a que esos datos puedan modificarse y corregirse cuando sean incorrectos. Con el derecho de cancelación, los usuarios pueden solicitar que sus datos se supriman, y mediante la oposición el usuario está en su derecho de que no se realice ningún tratamiento de sus datos.

Estos cuatro derechos, recogidos por la Agencia Española de Protección de Datos, son las principales bazas del usuario para evitar un uso excesivo de su información personal. La propia agencia se encarga de asesorar a ciudadanos y ayudarles ante empresas que no cumplan con su obligación, que no es otra que la de facilitar a los usuarios sus derechos ARCO en el plazo de un mes.

A partir del próximo año entrará en vigor una normativa de protección de datos impuesta por la Unión Europea mucho más estricta que la actual. Con ella, incluso empresas de países de fuera de la UE que manejen información de ciudadanos europeos deberán regirse a ella, y endurece las sanciones y multas para compañías que no cumplan con las leyes en lo respectivo al tratamiento de la información personal de los usuarios.

Es importante, por farragoso que resulte, asegurarnos cada vez que introducimos nuestra información personal en un formulario, página web o aplicación de leer bien lo que tenemos delante. Muchos de los formularios introducen opciones para que el propio usuario limite el tratamiento de la información, denegando el permiso para almacenarla más allá de una acción puntual, con lo que la persona afectada se ahorra trámites posteriores.

Las empresas están obligadas a cumplir con estas leyes y no entorpecer el ejercicio de los derechos de los ciudadanos en lo relativo a la protección de datos. Por ello, en ocasiones bastará con un correo electrónico o una llamada a la propia empresa para solicitar la cancelación y oposición de la información personal: muchas grandes compañías ya tienen departamentos específicos y personal de atención al usuario para facilitar estos trámites. Y, sobre todo, concienciación: a mayor cesión de información personal, menor privacidad.

No obstante, y si fuera necesario, nuestro servicio de asesoria legal en Alicante puede ayudarte a seguir estos trámites. Contacta con nosotros aquí.